Spiga

Hakuna Matata

Un par de años atrás, mientras celebrabábamos mi cumpleaños, tuve la alegría de estar acompañado por muy buenos amigos, entre ellos uno de los mejores amigos de mi hija mayor, Carlos Bartolo, un bicho raro más dentro de la gran amalgama que conforma mi colección entomológica personal.


Gordo, grandote, intelectualoide, grupiento, güeno pa’ la conversa y pa´ ponerle wendy también, más cinéfilo que bibliófilo, pero igual enganchamos a la primera y conversamos de todo un poco. Entre anécdotas, chistes, "puros cuentos", películas viejas, libros apolillados y harto tinto del bueno, pasamos un momento estupendo, pero al mismo tiempo fue una especie de acoplamiento generacional (en oposición a choque generacional). Posiblemente porque él se siente un poco más viejo de lo que es y yo... Bueno, yo siempre voy a ser joven, porque el que nace chicharra tiene que morir cantando, y si de cantar se trata, ningún problema, siempre tengo mi fiel guitarra bien afinada y si no, agarro la que esté mas a mano, y en el peor de los casos le hacemos al karaoke o a capella no más.


En fin, ese día, entramos en sincronía con el guatón y de repente se me puso serio, me miró de frente, alzó su vaso y de lo más profundo le nació el salud de sus ancestros y me dijó:


-¡Jallalla!


Casi me pilla con el vaso vacío y sin respuesta, pero atiné lo mejor que pude, alcé mi vaso y le dije con una gran sonrisa en mi cara:


-¡Hakuna Matata!


Se quedó paralojizado y se detuvo con el vaso a medio camino de su boca, me miró así como tasando mi índice de masa corporal, mi peso, más la ropa y los zapatos, tratando de calcular la fuerza necesaria para que el golpe no me lanzara muy lejos y me desnucara contra la pared del fondo. Después se lo pensó mejor, me atravesó con una mirada de rayos X para tratar de determinar si yo estaba tratando de insultarlo a él, a sus ascendientes, lo estaba agarrando pa´l hueveo o simplemente estaba haciendo un chiste sin mala intención. Menos mal que se acordó que yo era el papá de su mejor amiga y además el dueño de casa, trató de reconvenirme por mi actitud y seguimos tomando y ahí acabó el asunto.


Pero el asunto no terminó ahí. Coincidimos con Bartolo un par de veces más en otros encuentros vitivinícolas y nuevamente se dió el momento en que Carlitos se puso serio me miró de frente y alzando su vaso me dispara:


-¡Jallalla!


Levanto mi vaso con alegría y contesto:


-¡Hakuna Matata!


-¡Pero hueón!- me dice -¿no podís tomarte niuna huevá en serio?


-Pero si yo soy serio- le digo -pero estoy contento, tómate la huevá antes que se enfríe.


Me miró con compasión, sacudió la cabeza en señal de resignación y nos dispusimos a terminar la botella, antes de pasar a la siguiente y ahí terminó el asunto.


Pero el asunto tampoco terminó ahí. Volvimos a encontrarnos con Bartolo nuevamente con una nueva excusa para vaciar botellas. Me estaba esperando junto al resto de mi familia en mi casa, y apenas lleno mi primer vaso, el gordo levanta el suyo y me dispara:


-¡Jallalla!


-¡Hakuna Matata!- le digo yo alzando mi vaso.


Esta vez se sonríe, baja la cabeza renegando y dice como para sí:


-Este hueón no tiene caso.


Y matamos todo el vino, y después le tocó el turno a un Jhonny Walker etiqueta negra que estaba esperando su turno hace como tres años. Así no más, a lo mero macho; sin agua, sin bebida, sin hielo (la verdad es que no había nada más) entre risas y medianoche nos tomamos más de medio litro. Mas tarde lo fui a dejar a la casa y luego llegué a la mía retando a mi hija por dejarme salir en el auto en ese estado y no esconderme la llave. Afortunadamente no pasó nada malo aquella noche y finalmente el Carlos debe haber comprendido que nunca lo estuve agarrando pa´l hueveo.


Hakuna Matata es una expresión del idioma swahili que se traduce como "sin preocupaciones". Suele ser comparada comúnmente con la frase "carpe diem" del latín y se la considera la versión africana de la misma. Muy parecida a la versión inglesa "Don’t warry, be happy". La frase se hizo famosa mundialmente porque aparece en una alegre canción que cantaban Timón y Pumba, los amigos del Simba, el Rey León, en la película de monos animados, pero no es una invención de Disney.


Hakuna Matata tiene genes negroides como nosotros.
Hakuna Matata es buena onda.
Hakuna Matata es olvidar las preocupaciones.
Hakuna Matata es compartir en armonía.
Hakuna Matata es sentirse bien.
Hakuna Matata es estar entre amigos.
Hakuna Matata es brindar por la vida.
Hakuna Matata es disfrutar un buen momento.
Hakuna Matata es mejor que una bendición.
Hakuna Matata es de mí para tí, sin intermediarios.

¡Hakuna Matata! para todos mis buenos amigos y para todos aquellos que pasen por aquí.


1 comments:

Rainmaker

6 de junio de 2007, 5:00 a. m.

chuchetumare definitivamente eres la unica persona q se rie de mis costumbres mi tamaño mis ancestros en fin mi cultura, con "estilo".... bueno para mi cumpleaños eso si celebramos con un jallalla ,,,creo q eso te afecto. por q supe por ahy q no te levantaste en una semana de la caña apocaliptica q tuviste


salud!!!!!!!
jallalla!!!!!!!!!